Amortizar préstamo, quitar deudas como medida de ahorro

Si después de mucho esfuerzo hemos conseguido ahorrar algo de dinero, antes de pensar en invertirlo debemos pensar en amortizar nuestras deudas. El ahorro que conseguiremos amortizando nuestros distintos créditos será indudablemente muy superior al rendimiento que podríamos ganar con ese ahorro. Si por nuestro dinero en un depósito del alta rentabilidad un banco nos ofrece un 4% amortizar por ejemplo la deuda de la tarjeta de crédito nos puede suponer un 12%.

amortizar deudas

Lo normal es que en cada hogar haya más de una deuda, lo habitual es una hipoteca, algún préstamo personal con el que hemos financiado el coche, un viaje o una reforma, la tarjeta de crédito incluso alguno crédito rápido que se solicitó para cubrir algún imprevisto.


Ahora la pregunta es ¿con lo que he ahorrado que deuda amortizo primero?

Debemos amortizar en primer lugar las deudas con TAE superior y que tengan menor plazo. Es decir debemos destinar nuestro ahorro a cancelar primero los saldos de las tarjetas de crédito y de los créditos rápidos. Normalmente los bancos nos dicen el tipo de interés de las tarjetas en meses, por ejemplo 1% mensual… haciendo una cuenta rápida eso significa bastante más de un 10% anual, lo normal en tarjetas de crédito es un 15% aproximadamente de interés anual. Exactamente igual pasa con los préstamos rápidos.

El hecho de amortizar total o parcialmente ese tipo de deudas, además del ahorro inmediato al dejar de pagar un alto tipo de interés, consigue que nuestros gastos mensuales disminuyan (al no tener que pagar ya ese préstamo) y por tanto aumente nuestra renta disponible y nuestra capacidad de ahorro. Al poder ahorrar mayor cantidad de dinero podremos seguir amortizando deudas volviendo a tener mayor renta disponible. Este efecto es el denominado “debt snowball”, una especie de efecto bola de nieve o efecto dominó.

Conviene recordar que las deudas se pueden amortizar parcialmente. Si tenemos una deuda de la tarjeta de 1.500 euros no es necesario esperar a ahorrar esa cantidad de dinero para cancelar esa deuda, si tenemos ahorrados 500 euros podemos amortizar por esa cantidad y así ir cancelando la deuda poco a poco, pero el objetivo final será cancelarla completamente.

Una vez solventados los créditos de más alto tipo de interés nuestra situación financiera debe mejorar notablemente. Ahora debemos preguntarnos si amortizar el préstamo personal (por ejemplo el del coche) o la hipoteca.

En este caso a cada persona le interesará más una cosa distinta. Depende del tiempo que nos quede por pagar en cada uno de estos préstamos puede interesar más una opción u otra. El préstamo personal siempre tendrá un tipo de interés superior al de la hipoteca menor plazo. Si a una persona le faltan 5 años de préstamo hipotecario y 6 de préstamo personal le interesa amortizar el personal. Pero si le faltan 25 años de hipoteca y 5 del personal ahorrará más dinero amortizando hipoteca.

Es importante también el ahorro fiscal que se puede lograr con la amortización parcial de la hipoteca.

A lo hora de cancelar parcialmente cualquiera de estos créditos siempre conseguiremos un ahorro superior si amortizamos en tiempo en lugar de en cuota. En un reportaje anterior lo explicamos numéricamente. Podéis leerlo en: Subida del euribor, como protegerse de la subida en la hipoteca.

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